Influencias hormonales
Cuando cambia el nivel de estas hormonas, por ejemplo, durante la adolescencia y la menopausia, puede afectarse el equilibrio de hidratación de la piel. Durante la menopausia se reduce la cantidad de estrógeno en el organismo, con la posible consecuencia de que aumente la resequedad de la piel. También puede aparecer piel seca durante el embarazo.
Edad
La capacidad de la piel para producir sudor y lípidos disminuye a medida que la gente envejece, debido a una reducción de la función de las glándulas sebáceas y las glándulas sudoríparas en la piel. El ascenso de la edad deja la piel más propensa a la resequedad y cuanto más seca esté la piel más propensa será a la formación de líneas finas y arrugas inducidas por la resequedad.
Envejecimiento prematuro de la piel
El envejecimiento de la piel aparece de forma natural a medida que aumenta la edad. No obstante, una exposición extensa y desprotegida a la luz ultravioleta (UV) puede incrementar la velocidad del envejecimiento de la piel, dando lugar de este modo a la formación de líneas finas y arrugas prematuras.